Descripción General

El método Fluency™, creado por Robert Pocklington, lleva al alumno hacia el dominio del inglés mediante una enseñanza progresiva y sistemática. El aprendizaje se realiza íntegramente en clase, mediante el uso de FlashCards, sin necesidad de estudiar en casa. Se aprende a crear frases, comprender el inglés hablado y conversar desde el primer momento.

Todos nuestros profesores han recibido una formación específica, y los materiales de enseñanza han sido diseñados y estructurados para que la enseñanza siempre se desarrolle de manera uniforme en todos los grupos. Controles periódicos de progreso permiten orientar el trabajo de nuestro equipo de profesores de apoyo para que ningún alumno quede rezagado y todos los miembros de cada grupo avancen juntos.

Garantizamos el Aprendizaje

Gracias a que se consigue un dominio completo del inglés en el aula, sin necesidad de contar con que los alumnos estudien en casa, Fluency está en una posición de garantizar ese aprendizaje, siempre que el alumno – tanto adulto como niño – asista a clase con regularidad.

Las Claves.

El Sistema de Inglés Fluency es un producto “de la casa”, diseñado específicamente para enseñar inglés a personas de habla española.

El concepto clave de esta metodología es que se ha diseñado con vistas a asegurar que aprenden todos los alumnos, no sólo los habilidosos o estudiosos. Hay que tener en cuenta que, además de la obligación moral de no abandonar a los más débiles a su suerte, todos los alumnos de un determinado grupo pagan la misma cuota, por lo que tienen igual derecho a aprender y es nuestra obligación asegurarnos de que esto ocurra.

El sistema es único dado que basa la enseñanza del idioma extranjero en las similitudes y diferencias con respecto al español, ya que entendemos que esto facilita el aprendizaje. Hasta que los alumnos no alcanzan un alto nivel de inglés tienen que depender de su propio idioma para poder producir estructuras en el idioma extranjero, así que la idea del sistema es ayudarles a conseguirlo, evitando muchos escollos en el camino.

El principal inconveniente del método natural utilizado en otros sitios es que el proceso es muy lento y que no es una manera realista de enseñar el inglés fuera de un país de habla inglesa. Los alumnos pueden hacer de 2 a 5 horas de clase a la semana en la academia, pero el resto del tiempo tendrán poco o ningún contacto con el idioma. Aparte de tener apenas contacto externo con el inglés, tampoco disponen de tiempo para trabajar por su cuenta fuera de clase, algo que hemos intentado tener en cuenta. Los niños tienen ya muchos deberes del colegio además de otras actividades y los adultos tienen muy poco tiempo libre. La idea del sistema es que los alumnos aprendan simplemente viniendo a clase, sin tener que aprender nada por su cuenta en casa.

FlashCards

Para garantizar el aprendizaje de todos los alumnos, se usan fichas “FlashCards” para enseñar toda la gramática y el vocabulario. Esto permite que todo el aprendizaje se logre en el aula y significa que los alumnos no tienen que estudiar en casa. Al utilizar FlashCards, la enseñanza es totalmente oral. La idea con el aprendizaje oral es doble: primero, al enseñar el idioma oralmente los alumnos pueden superar de manera más natural uno de los mayores obstáculos del inglés – la pronunciación; y segundo, es una manera mucho más rápida y directa de enseñar el idioma, ya que los alumnos pueden producir muchas más frases por minuto de forma oral que por escrito, y la intervención por parte del profesor es inmediata y más eficaz.

Fases de Aprendizaje

El método usado para enseñar gramática y vocabulario se basa en repeticiones sin parar de pregunta y respuesta, realizadas en dos fases: la coral y la individual. En la fase coral, todos los alumnos contestan juntos, y es aquí donde aprenden el material. Después de trabajar un determinado tema en coro, el profesor comprueba lo bien que lo ha enseñado repasando el set a nivel individual, es decir haciendo dos o tres vueltas preguntando a cada alumno una ficha.

Para que los alumnos realmente asimilen lo que están aprendiendo y para que estos conocimientos se conviertan en soltura oral, es imprescindible que se mantengan los fallos a un mínimo absoluto. El vocabulario y la gramática se asimilan escuchando constantemente y respondiendo correctamente, de modo que con cada palabra o frase que producen los alumnos, la estructura y pronunciación correctas se hacen cada vez más familiares, hasta el punto que, por ejemplo, “He drink” les parece tan incorrecto a los alumnos como al profesor.

Si los alumnos se equivocan constantemente, no se llegará nunca a este nivel, y sencillamente la soltura se adquiere tanto de la familiaridad como de la confianza ganada al no equivocarse. El refrán “La práctica hace al maestro” no es del todo correcto; es la práctica perfecta la que hace al maestro y ésta es la única forma de asegurar el éxito con un grupo.

Tal nivel de soltura y confianza se consigue al trabajar todo muy a fondo en la fase coral.

Pronunciación

La pronunciación es la perdición de la mayor parte de los que aprenden inglés. Esto es especialmente cierto con los españoles, cuya lengua materna es un idioma fonético. Si los alumnos aprenden a pronunciar una palabra directamente del profesor en vez de leerla en un libro (muchas veces mal), el trabajo es mucho más fácil.

Velocidad y Ritmo

Por lo que a velocidad se refiere, enseñar de forma oral significa que todo el mundo aprende al unísono y que nadie pierde el tiempo en clase. Mientras que cada alumno escribe a un ritmo diferente (lo que quiere decir que quién termina un ejercicio primero pierde el tiempo esperando a los demás), casi todo el mundo repite las cosas oralmente a la misma velocidad o, al menos, es más fácil obligarles a hacerlo, lo que significa que todos los del grupo avanzan juntos y que también el profesor puede detectar en seguida quién está aprendiendo la materia y quién no.

Durante la hora de clase, los alumnos necesitan aprender a un ritmo más o menos uniforme, variándose el tipo y nivel de dificultad de las distintas actividades. Si se cansan los alumnos por no estructurar la clase lo suficientemente bien con una mezcla de gramática, vocabulario y temas de conversación diferentes, o si se introduce la materia de forma demasiado rápida, entonces los alumnos no avanzarán bien. Es importante recordar que ir demasiado de prisa es tan perjudicial como ir demasiado despacio. La clave es desarrollar una velocidad de crucero. Los alumnos deben salir de clase mentalmente exhaustos, pero no deben estar ya agotados a mitad de la sesión.

Las FlashCards permiten optimizar cada minuto de clase. Permiten introducir material nuevo a los alumnos tan rápido como puedan asimilarlo, y un buen profesor conoce exactamente a qué velocidad lo pueden hacer para que ni se agoten ni pierdan el tiempo. Las FlashCards son el combustible y el profesor es el conductor, quien – mediante un uso hábil del acelerador, volante y freno – sabe minimizar la duración del viaje sin estrellar el coche.

Para asegurarse realmente de que todos los alumnos avancen, se reserva más del 50% del tiempo de la clase para el repaso, ya que es tan importante recordar lo que se ha visto como aprender cosas nuevas. Al repasar los elementos claves para luego añadir unos conocimientos nuevos, los alumnos avanzan sin problemas y de manera constante. El proceso de aprendizaje es como construir un puente, en que llegas a un determinado punto y debes volver al principio a por material nuevo y luego avanzar sobre lo ya construido para añadir un poco más. Si el trabajo ya realizado no es sólido el puente caerá y tendrás que comenzar de nuevo.

Además de gramática y vocabulario, cada clase incorpora una práctica comunicativa, donde los alumnos pueden aplicar el material ya aprendido a verdaderas situaciones de conversación. Por supuesto, la capacidad de conversación dependerá en gran parte del nivel de los alumnos, oscilando las actividades entre ejercicios sencillos de pregunta-respuesta y conversación más completa basada en temas. Al hacer esto, los alumnos también estarán preparados para hacer el examen de Trinity College de su nivel si lo desean.

Como todo el aprendizaje importante se logra en clase, el único trabajo que los alumnos tendrán que hacer en casa consistirá en ejercicios escritos sencillos, que les permitirá practicar lo que han aprendido en clase, repasando estructuras o palabras que ya saben hacer oralmente. No hay trabajos escritos en clase, sólo en casa. Estos ejercicios les ayudarán a escribir lo que han aprendido oralmente en clase y les preparará para sus exámenes en el colegio.